La noticia que difunden los medios impresos tiene impacto diferente según el día que se publica y quizá por eso no se percibió la
importancia que tiene un problema como la vialidad de Xalapa, capital del
estado de Veracruz y respecto de la cual, el viernes de la semana pasada, el
Secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón, hizo pronunciamientos sobre
la introducción del Hoy No Circula,
dejando en claro una sabia y contundente decisión: lo que ordene el consenso de
la población. En consecuencia, habrá que esperar a conocer si la mayoría de sus
habitantes lo acepta o lo rechaza. Cualquiera que sea la inclinación, ocuparse
en serio de darle una solución integral y eficaz, es sin duda una necesidad inaplazable.
Como las venas por las que corre sangre que lleva
vida a todo el cuerpo humano, así de
vital e importante es la infraestructura y la vialidad de una ciudad conurbada
como Xalapa.
Por ser usuario cotidiano del servicio de taxi, con
lujo de detalles me entero de múltiples
situaciones que afectan a la ciudad. No creo
que exista informador más eficaz que los conductores de taxi.
Gracias a las
“entrevistas” que diariamente aplico a taxistas y ciudadanos de calle se enriquece mi percepción de muchos problemas
públicos: operativos de seguridad, control sanitario, horarios nocturnos, atención
ciudadana en oficinas públicas, tránsito y transporte público y particular, alza
de precios, recolección de basura,
congestionamientos, y hasta pachangas
por cumpleaños de líderes o políticos, de omisiones o disimulos de alguna
autoridad o bien de cambios de última hora en la agenda de giras o
inauguraciones de la Alcaldesa Elizabeth Morales .
En cuanto al tema de conversación más recurrente - las
soluciones al problema de los congestionamientos- siempre
sale a relucir la diversidad de intereses en juego, como es el caso de
los gasolineros que bajarían mucho sus ventas con la introducción del Programa Hoy No Circula debido a la
suspensión - de lunes a viernes - de
casi 20 mil vehículos diarios y una notoria mejora en el flujo vehicular a
pesar de que un porcentaje mínimo de propietarios adquiera otra unidad, como lo
revelan evaluaciones de ese programa en otras ciudades.
Es cierto que Xalapa no es el DF ni el Valle de
México pero como problema de conectividad interna ya lo padecemos y como
problema ambiental, para allá vamos. Por eso de que hay que tomar cartas en el
asunto, no hay duda. Así que estamos a tiempo de hacer las cosas bien, tomar
las medidas necesarias en forma inteligente y se espera que así sea toda vez
que el responsable de la política interna descartó lo mismo autoritarismo que
hacerle al avestruz; lo primero porque el problema lo convertiría en conflicto mayúsculo
y lo segundo porque tendría altos costos para todos pero en primer lugar para
el gobernante y el ambiente político.
Es evidente que en la capital de los Veracruzanos circulan mucho
más vehículos de los que físicamente permite la infraestructura existente a tal
grado que, como el colesterol malo, los frecuentes
congestionamientos han llegado a poner en peligro las actividades, sobre todo
en las horas pico. Otras veces la causa ha sido alguna contingencia ambiental (generalmente
tormentas e inundaciones) o accidentes mayores. Es evidente que los costos en
tiempo de traslado y en consumo de
gasolina, son cada vez más elevados.
Sea como sea, lo cierto es que las soluciones
integrales se han estado posponiendo y la simpatía que genera un intenso programa de obras de pavimentación y mejoramiento
de espacios públicos se ve afectada por malestares que se multiplican ante las
dificultades de una circulación vehicular lenta y el uso ilegal de calles y
avenidas como un gran estacionamiento gratuito.
Ciudad de diseño colonial en su origen, convertida en
ciudad de servicios administrativos, centros de cultura y educación y sede de
los tres poderes del Estado, Xalapa está rodeada de asentamientos periféricos
incontrolados que añaden una compleja realidad
intermunicipal con problemas de infraestructura, equipamiento, ordenamiento y
de conectividad ante lo cual las soluciones simples, los parches o palos de
ciego, automáticamente salen como el
caldo, siempre más caros que las albóndigas.
Por eso, además de la imprescindible consulta a la ciudadanía,
organizada o no, ¿sabe usted a cuántos y cuáles actores económicos, sociales e institucionales
tendrían que estar presentes en el dialogo, acuerdos y medidas complementarias
que se necesita para darle una solución integral de tan complejo problema?
Es necesaria la participación del responsable estatal,
federal y municipal de la planeación y ordenamiento urbano, de la realización de obras públicas, del transporte
público, de la seguridad, de transito y vialidad, medio ambiente, el Poder
Legislativo, representantes de organizaciones del transporte, taxistas y
autobuses, comerciantes, etc …. ¡Todos y muchos más de los que uno se imagina!
Cualquier omisión puede ser de graves consecuencias, diría una promotora de la
cultura de la prevención integral de riesgos ambientales.
Una primera conclusión: la vialidad y el transporte de
Xalapa y zona conurbada es problema de alto costo económico social y político que exige atención eficaz, medidas firmes pero
institucionales, sustentadas en el orden jurídico, la planeación urbana y en un
consenso inobjetable en el sentido de reflejar el interés ciudadano, o sea ajena
a la complacencia de grupos de presión.
Es responsabilidad del Gobierno del Estado convocar
y conducir a los actores al dialogo y a la concertación articulada de
restricciones en la circulación así como a ponderar otras medidas complementarias
como elevación de tarifas de estacionamiento en el centro para desestimular el
uso del automóvil, la limpieza de calles con operación grúa eficaz, la vigilancia ciudadana para el respeto estricto a los horarios de carga y
descarga o la recolección de basura, la
velocidad en ejes viales , la señalética
real y completa, un programa de mejoramiento del transporte colectivo ,
etc.
Respecto al Programa Hoy No Circula afortunadamente se cuenta con experiencias de otras
ciudades como el Distrito Federal desde hace 28 años y de otros países - Atenas,
São Paulo, Bogotá, Santiago de Chile, San José de Costa Rica, y La Paz, Bolivia - que advierten de acciones complementarias
que son imprescindibles, sobre sus impactos, riesgos y deformaciones, lo mismo en
la consulta para conocer el consenso y el disenso, como de nuevas puertas a la
corrupción. Consulta de experiencias que es obligada.
El reto de gobernar por consenso, mediante el
dialogo y la concertación de estrategias está en lograr la cooperación de
todos; se requiere aceptar el ceder en algo y además exige “cartas abiertas”,
esto es advertencia por aquellos que se prestan para hacer aparecer la opinión
publicada como si fuera la verdadera opinión pública, un riesgo hasta cierto
punto disminuido ante el activismo cibernético y la fuerza de credibilidad de
las redes sociales.
En buena hora el Gobernador del Estado instrumenta la atención de este
problema mediante una política integral, basada en el consenso, el dialogo y la
concertación plural, en forma integral mediante un claro ejercicio de
gobernabilidad trasversal y ajena a feudos burocráticos o partidismos, como
debe ser, anteponiendo en toda situación, el interés ciudadano y el de la
comunidad.
Vamos a ver qué pasa si es que hay ojos para ello.
La gobernabilidad no siempre es obra tangible y como en las mejores familias,
una cosa es ser proveedor del gasto y otra de soluciones compartidas, equidad
en los costos y armonía en las
relaciones.
En este complicado problema de la vialidad, la
experiencia colectiva e institucional que arroje lo que todos los actores hagan
por Xalapa y zona conurbada, dará pautas invaluables para afrontar los demás retos
de una de las entidades como Veracruz que cuenta con el mayor número de ciudades
medias con problemas similares; toro que tendrán que “tomar por los cuernos”
los próximos ayuntamientos. Comentarios:
http://despertaratiempo.blogspot.mx/
2 comentarios:
interesante
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